Convivencia y ergonomía en terrazas de coliving
Trabajar desde una azotea con vistas al Tajo suena idílico, pero sin un soporte ergonómico portátil y una sombra adecuada el cansancio visual pasa factura a las dos horas. En este coliving en Lisboa han resuelto muy bien las zonas de silencio de diez a catorce y las cenas compartidas por la noche. Encontrar ese equilibrio entre concentración y comunidad es clave.
