El renacimiento de la web lenta frente al agotamiento del scroll infinito
Durante años aceptamos que estar conectado equivalía a someter la atención a un bombardeo algorítmico continuo. Hoy la desconexión deliberada y la llamada «slow web» han dejado de ser excentricidades para convertirse en una necesidad higiénica básica. Volver a leer textos pausados, recuperar mañanas sin pantalla y elegir espacios cronológicos sin publicidad agresiva es el mayor acto de resistencia mental contemporáneo.
